En algún punto de tu vida seguro que has encontrado alguien que te absorbía energía. No en el sentido más literal de la palabra, claro, sino más bien como si esa persona te hiciera sentir mal por todo, incluso aunque no tengas la culpa. Pues bien: esas actitudes se engloban dentro de “personas tóxicas”. Existen muchas personalidades asignadas a ellas: desde el envidioso, que no solo no se alegra de tus éxitos sino que intentará boicotear tu felicidad a toda costa, hasta el autoritario, que querrá imponer su voluntad mediante humillaciones.
Pero desde El Granero Integral preferimos buscar una forma de evitar a las personas tóxicas, sobre todo en el trabajo, lugar donde se identifican con mayor facilidad. Te dejamos cuatro claves básicas:
La gente negativa siempre encontrará motivos para quejarse. Esta es una buena forma de detectar personas que podrían tener actitudes tóxicas: viven instalados en la queja, parecen enfadadas a todas horas y no permiten a su interlocutor hacerse entender ni, en general, mantener un diálogo cordial. Si existe alguna en tu entorno, protégete con el escudo del optimismo y la bondad, pues esos son sus puntos débiles.
